Soy Mariana, no María ni Ana, soy yo, en mis errores, en mis fallas, en mis locuras y dudas, sigo siendo yo, no sé si es una lástima o una fortuna pero así lidio, así existo y así evoluciono. Soy ese retrato anónimo en la mente de muchos, soy esa alma eufórica que baila, que canta, que actúa, erróneamente, estrambóticamente, tímidamente. Temo, grito, salto, me libero, por medio de música, del aire, del cielo. Existo porque me toca pero yo sigo aquí quejándome de mi existencia, no hago nada para anularla o cambiarla, solo me siento, observo y acepto que en mi costumbre de sobrevivir, sólo YO puedo ser, incorrecta, errónea e inestable pero de todo el odio en mí, sólo amor puedo dar.
Soy Mariana, no María ni Ana, soy yo, en mis errores, en mis fallas, en mis locuras y dudas, sigo siendo yo, no sé si es una lástima o una fortuna pero así lidio, así existo y así evoluciono. Soy ese retrato anónimo en la mente de muchos, soy esa alma eufórica que baila, que canta, que actúa, erróneamente, estrambóticamente, tímidamente. Temo, grito, salto, me libero, por medio de música, del aire, del cielo. Existo porque me toca pero yo sigo aquí quejándome de mi existencia, no hago nada para anularla o cambiarla, solo me siento, observo y acepto que en mi costumbre de sobrevivir, sólo YO puedo ser, incorrecta, errónea e inestable pero de todo el odio en mí, sólo amor puedo dar.